Los retos pendientes para innovar en Latinoamérica

Sue Carrie

Innovar hoy en el mundo de los negocios es clave para aquellos emprendedores que buscan ingresar a los mercados internacionales y posicionarse en las grandes ligas económicas. Es así como los países de América Latina están constantemente lanzando programas para fomentar la innovación a través de fondos privados de capital de riesgo o semilla. Sin embargo, los niveles de innovación aún están por debajo de los Estados del primer mundo que la promueven e incentivan.

Así lo indica una nueva versión del Índice de Innovación Global 2012, que evaluó a 141 países industrializados, y que destaca la importancia de las interacciones entre las empresas, el sector público y académico, y la sociedad en los ecosistemas de innovación.

El estudio, que se realiza cada cinco años por el INSEAD y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), señala que los líderes de la innovación por regiones del mundo son Suiza, en el caso de Europa, Estados Unidos en el de Norteamérica, Singapur en el sureste asiático y Oceanía, Israel para África del norte, Chile para América Latina, India para Asia Central, e Isla Mauricio para África subsahariana.

“En la región, la mayoría de los países tienen niveles de innovación más bajos que otros con el mismo Producto Interno Bruto (PIB) per cápita, a excepción de Chile (lugar 38). Colombia, Paraguay, Guatemala y Nicaragua están sobre la media del índice de innovación respecto a países con sus mismos ingresos per cápita. Pero Honduras, Bolivia, Ecuador, El Salvador, México, Venezuela, Costa Rica, Brasil, Argentina y Perú registran un índice inferior según ese mismo criterio”, precisa en el sondeo el fundador del Índice, Soumitra Dutta.

Ante este escenario, ¿qué le falta a América Latina para llegar a la posición de los países desarrollados? Para el director de Investigación Facultad de Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo (UDD), José Ernesto Amorós, las mayores “innovaciones” que provienen de las grandes empresas o, en su mayoría de I+D vinculadas a fondos públicos, no se transfieren de forma óptima a los sectores industriales.

“Un problema siempre latente es que, a menudo, algunos políticos e inversores se dejan ‘galantear’ por la tentación de crear el próximo Silicon Valley, pero sabemos que esto es muy complejo. La región, y Chile, tiene sus propias fortalezas y debilidades. Eso es justamente lo que debemos desarrollar: un modelo de ecosistema que se adapte a nuestras propias necesidades, que sea emprendedor sobre la base de actores públicos y privados que se deben sumar al esfuerzo de construir ese ecosistema”, afirmó Amorós.

De acuerdo al informe del INSEAD y de la OMPI, Brasil ha sufrido la mayor caída entre los países del BRIC (conformado por Brasil, Federación de Rusia, India y China), considerado por el ranking como uno de los países que necesitan invertir más en sus capacidades de innovación para alcanzar el potencial previsto.

Según el académico de la UDD, quién además es profesor asociado al programa de innovación iCubo, no es que Brasil baje sus índices de innovación, sino que son los países de la región los que lo alcanzaron y superaron.

“En un ambiente global hipercompetitivo las naciones emergentes están empujando muy fuerte. Brasil tiene potencial, pero no debería caer en la tentación de auto-conformarse con la eficiencia de su producción basada tanto en recursos naturales como en industrialización. Hay que ir más adelante e innovar con productos y servicios de más valor añadido, y los brasileños saben hacerlo: Petrobras, Itaú, Embraer, Natura, etc. Pero estas empresas en conjunto con otras deberían ser la norma, no la excepción”, agregó Amorós.

El emprendimiento es el mayor motor individual del crecimiento del empleo y la economía. Es por ello que los especialistas afirman que es, a su vez, la manera más segura de reducir el desempleo.

Para incentivar el emprendimiento y la innovación en el mercado latinoamericano, el director ejecutivo de Start-Up Chile, Horacio Melo, dijo que tal es la importancia de estos dos conceptos que hoy es clave para convertir a los países de la región en desarrollados.

“Acá hay muy buenas ideas y hay mucho talento y por eso apostamos por ellos. Hasta ahora nos ha ido muy bien, son más de 300 proyectos beneficiados por este programa, gran parte de ellos latinos que se están destacando en los grandes circuitos del emprendimiento global, logrando todas las inversiones que necesitan. El éxito de estas startups nos comprueba que en Latinoamérica hay talento y que vale la pena apostar por ellos”, sostuvo Melo.

Innovar con éxito

América Latina está impulsando la investigación científica y fomentando las creaciones originales en sus emprendedores. No obstante, a pesar de los esfuerzos hechos por autoridades gubernamentales, hay quienes sostienen que la innovación aún no puede llevarse a cabo en su totalidad, porque tiene contradicciones.

En un capítulo del blog titulado “Las cuatro contradicciones de la innovación” (Four Key Innovation Contradictions, sus nombre en inglés), del consultor internacional y creador del libro “Seamos más innovadores”, Jeffrey Phillips postula que para poder ejecutarla y crear una cultura innovadora en el mercado latino se requiere de empresas que adopten procesos y métodos distintos a los convencionales, por lo que se deben adoptar nuevos conceptos de riesgo. Así también, Phillips señala que, si bien los ejecutivos desean la innovación, no quieren asumir la inversión que requiere la propia innovación.

Frente a este contexto, ¿cuales serían las claves para innovar con éxito? El académico de la UDD, José Ernesto Amorós recomienda a seguir los siguientes pasos:

  • Primero, cada país debe hacer un profundo análisis de sus capacidades y, sobre esta base, generar sistemas nacionales de innovación y emprendimiento. Si tienes recursos naturales de la mayor calidad del mundo, ¿por qué no enfocar la innovación ahí? Un ejemplo. El cacao ecuatoriano esta considerado uno de los mejores del mundo, ¿quien se lleva el valor añadido la innovación y por lo tanto la rentabilidad de la industria del chocolate fino? Las firmas suizas y belgas, sólo recientemente algunos productores han dado el paso a innovar con su propio cacao como “Republica del Cacao”, pero el camino es aún largo.
  • Segundo, vincular a los actores públicos y privados en trabajos conjuntos y colaborativos. Esto incluye fortalecer las relaciones empresa privada-academia-gobierno que arma la trilogía necesaria para una adecuada transferencia de la investigación y desarrollo, muy necesario para la generación de innovación.
  • Tercero, seguir invirtiendo en capital humano avanzado. Es decir, sin buena educación a todos los niveles, desde una educación básica hasta los posgrados va a ser complicado que se logre alcanzar el ritmo de los grandes innovadores, los tradicionales y los emergentes como China e India.

Latinoamérica en su conjunto tiene la posibilidad de ser un actor relevante con todas sus capacidades intrínsecas. Es, entonces, tarea de las autoridades tanto privadas como estatales en conjunto con los centros especializados, fomentar la innovación para aprovechar al máximo el potencial que alberga la región.

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