¿Cómo determinar la profundidad de un proceso?

El primer problema práctico que surge en el proceso de identificación de un proceso, valga la redundancia,  se basa en la evaluación de la profundidad adecuada de la descripción del mismo. Demasiada atención al detalle puede conllevar a tiempo ineficiente y resultar en aumento de los costos. Profundidad en exceso también puede dar como resultado una descripción del proceso tan complicada que el principal valor de los mapas de procesos y modelos, que es la simplicidad gráfica,  va a desaparecer por completo bajo una capa de detalles no esenciales o relevantes.

Identificación de procesos

 La profundidad excesiva de los modelos de procesos predefinidos utilizados al momento de la implementación de la gestión por procesos puede conllevar un automatismo falta de pensamiento creativo en lo que se refiere a su trabajo y análisis. Por otro lado, sin embargo, muy poca atención a los detalles podría dar lugar a una escasez de regulaciones, provocando el caos organizativo y ejecutivo.

En consecuencia, es esencial alcanzar un “nivel óptimo” de detalle con respecto a las definiciones de procesos que dan forma y organizan actividades, así como de indicadores precisos de los mismos con el fin de llegar al umbral de significación adecuada, por debajo del cual entrar en más detalles se vuelve inútil.

 En efecto, el nivel de detalle depende en gran medida del nivel profesional de los operadores del proceso, su nivel de experiencia, el conocimiento y las habilidades creativas. Cabe destacar que al evaluar el nivel de profundidad proceso, los líderes del proceso deben, ante todo, adoptar la perspectiva de un operador de proceso con un enfoque de creación de valor para el cliente “interno”, y después considerar su propia gestión y supervisión necesarias.

En la práctica, el nivel de profundidad indirectamente depende de la estructura y la cultura organizacional de la empresa. Las empresas orientadas hacia los objetivos no requieren la misma profundidad de descripción del proceso  que las empresas jerárquicas centradas en tareas o empresas basadas en productos de baja contratación de trabajadores calificados de producción con una alta tasa de rotación.

En el modelo clásico de gestión de procesos de negocio, poniendo en marcha el marco del proceso de preparación se entiende como el inicio de la gestión de procesos bajo la supervisión de un líder del proceso o un comité de líderes del proceso. Sin embargo, en el caso de la gestión de procesos dinámicos, lanzando el marco de proceso es también el comienzo de la  especificación de un proceso continuo, y de adaptación y maduración, que, para todos los efectos, será el trabajo de todos los operadores del proceso, quienes deberán colaborar aportando sus propias modificaciones y mejoras en los procesos.

Para más información . . . http://www.bpmleader.com/2013/02/04/how-to-determine-the-depth-of-process-identification/

Editado por: Daniela Naressi, Collell & Asociados, C.A

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