Es tiempo de hacer una pausa y centrarnos en lo que realmente importa.

Hace pocos días algunos miembros de Collell & Asociados, C.A tuvimos la oportunidad de participar en la 4ta Conferencia Latinoamericana de Coaching organizada por ICF (International Coach Federation). Está de más decir que resultó ser una experiencia sumamente enriquecedora la cual sembró en nosotros importantes semillas las cuales nos esforzaremos por trasformar en aprendizaje y transmitirlo a todos cuantos podamos, a través de diversos medios.

En esta publicación queremos hacer especial énfasis en la participación de Fredy Kofman y su conferencia sobre “La empresa consciente”.

Al respecto queremos compartir con todos los que por esta vía nos siguen la siguiente publicación que Fredy Kofman tienen en su blog http://consciousbusinessblog.com

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Es tiempo de hacer una pausa para volver a centrarnos en lo que realmente importa

“¿Cuántas veces has sido parte de una reunión en la que se habla de “cosas”, pero realmente no pasa nada? Nada cambia, no hay decisiones importantes adoptadas. Los retos estratégicos no son realmente explorados, la mayor parte de la energía del equipo se centra en torno a los problemas inmediatos. Por supuesto que hay un tiempo y un lugar para eso, el desafío es que si su equipo se concentra la mayor parte de su tiempo en esos problemas inmediatos, las discusiones estratégicas más profundas se pierden en la presión del día a día de la administración del negocio.

Después de un partido, los equipos deportivos fueron interrogados por sus  entrenadores para saber cuál fue el aprendizaje inmediato. En la siguiente práctica ven el vídeo grabado para identificar lo que funcionó bien y lo que no, cuáles son los movimientos que necesitan practicar para mejorar sus habilidades y su desempeño como equipo. Examinan los patrones de juego para los mensajes y aprendizajes sobre sí mismos. A continuación entran en el campo y la práctica se basa en estas ideas aprendidas.

En entornos corporativos, sin embargo, tomar tiempo libre para dar un paso atrás y aprender acerca de sí mismos es a menudo visto como un lujo, algo que se desvaneció en el torbellino de reuniones y demandas operativas.  Cuando hay poco espacio para aprender de las conversaciones, los equipos se atascan en un nivel superficial de la solución de problemas.

Hay dos tipos de desafíos que enfrentan los equipos: técnicos y adaptativos. Los desafíos técnicos pueden ser difíciles y complejos pero se pueden tratar con las formas existentes de percepción y comprensión. La mayoría de los equipos de liderazgo son buenos para hacer frente a sus desafíos técnicos.

En cambio, en los desafíos adaptativos, tanto el problema como la solución, no pueden ser reconocidos y comprendidos con los actuales modelos mentales. Estos retos adaptativos requieren líderes que aprendan nuevas maneras de ver, pensar y relacionarse. La resolución de ellos requiere que el equipo esté preparado para reducir la velocidad y examinar sus suposiciones y creencias – sus patrones de juego y sus paradigmas. Lograr esto es lo que los mantendrá despiertos por la noche.

El cómo un equipo de liderazgo asigna su tiempo y cómo definen sus propósitos dice mucho acerca de su capacidad para hacer frente a los retos de adaptación.  La mayoría de los equipos directivos no sabe medir el tiempo que emplean en el intercambio de información y solución de los problemas técnicos, es necesario entonces  plantearles una pregunta que puede parecer obvia, pero compleja en su respuesta y sus implicaciones ¿cuál es el propósito del equipo – la razón fundamental por la que existen como equipo?

Trabajando a través de esta pregunta con el mejor equipo de una empresa de tecnología global, se dieron cuenta que no estaban claros y que estaban perdiendo su capacidad de enfocar el negocio en lo que más importaba.

La claridad surgió cuando decidieron invertir el tiempo para salir del día a día, revisar su propósito y conocer sus formas de operar. Se dieron cuenta de que sus reuniones con los equipos actuales eran en su mayoría sobre el intercambio de información, problemas de rendimiento sin conversaciones significativas de aprendizaje, y fue así que prosperaron en su capacidad para reaccionar con eficacia a los retos empresariales inmediatos y pudieron resolver los problemas.

Al redefinir su propósito como un equipo, fueron capaces de reorganizar la forma en que se pasaban el tiempo y el cambio de su impacto en liderazgo. Redujeron el número de reuniones, delegando en los subgrupos cualquier reunión donde los problemas pudieran resolverse sin la participación de todo el equipo. A cada equipo funcional se le invitó a hacer lo mismo, creando un círculo virtuoso de reorientación, esto promovió una mayor autonomía y una mayor responsabilidad en la empresa. El tiempo y la atención del equipo de liderazgo cambiaron del intercambio de información y reacción a ella, para trabajar en la adaptación de la organización.

Si bien estos cambios resultaban poderosos, el ingrediente clave fue la disposición del equipo para trabajar sobre sí mismos. El reto está en pasar del modelo mental que se conoce y conscientemente crear el espacio para las conversaciones de aprendizaje.

Si usted siente que su equipo dedica más tiempo a centrarse en la actualización de unos a otros acerca de “cosas” que resultan poco importantes, tome una pausa. En primer lugar, comprenda la diferencia entre los desafíos técnicos y adaptativos, y encuentre el contexto apropiado para cada uno.  En segundo lugar, busque la claridad de los objetivos como un equipo y volva a configurar todas sus interacciones para maximizar este propósito.  Y en tercer lugar, dedique el tiempo para desarrollar las habilidades de tener conversaciones con la mentalidad del alumno: escuchar, hacer preguntas y cuestionar sus propias suposiciones”.

Fuente: http://consciousbusinessblog.com/2013/03/13/time-out-to-refocus-on-what-matters-most/

Editado por: Daniela Naressi, Collell & Asociados, C.A

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