¿Por Qué no Crees en Ti…?

Autor: José Vásquez

Escribir es lo mejor que me está pasando últimamente y cada día lo hago con más frecuencia.

A veces me apoyo de las historias, porque allí encuentro mucha sabiduría, emoción, motivación y toma de acción para transformar su situación en la que viven los personajes.

Pero, que al leerlos le volvemos nuestros, los personajes.

Y hoy un alpinista me dio una gran lección y quiero compartirlo contigo.

alpinista

 

Dice que, un alpinista decidió subir a las montañas del Himalaya. Todo iba bien durante el accenso. Pero al caer la noche sucedió lo inesperado. El alpinista resbaló y se precipitó accidentalmente hacia los acantilados. Inconscientemente se aferró a la cuerda hasta que logró despertar colgado.

Y con voz de suplica y desesperación, dijo: ¡Dios, ayúdame! Y una voz a la distancia le respondió: “Corta la cuerda”. Pero, él con toda fuerza se aferro más a la cuerda.

Los rescatistas al día siguiente le hallaron muerto, a dos metros del piso.

¿Cuántos de nosotros nos aferramos a la cuerda del conformismo y a lo que ya tenemos?

Muchos de nosotros, en el afán de salir adelante nos desesperamos y hacemos las cosas a ciegas o, a lo que salga, sin medir las consecuencias que puede acarrear cualquier vendaval de problemas y errores a la larga, cuando no se toma las precauciones necesarias a tiempo.

O por consiguiente, queremos avanzar y lograr el éxito en el menor tiempo posible… impacientándonos cuando no se logra, y como resultado damos un paso al costado porque no logramos lo que queríamos.

Esta desesperación muchas veces es incontrolable porque sale de nuestro control y, ya no podemos más con todo lo que nos cae sobre de nosotros. Quizás el negocio se va la quiebra, nos sacan del trabajo, las deudas y los recibos se incrementan, etc.

Y dentro de esa confusión de emociones y sentimientos acudimos a gritos que el divino hacedor o algún amigo nos salve. Y sin darnos cuenta… ¡Llega la solución! Una voz tenue nos habla y nos dice que hagamos tal cosa, nos da una ruta para realizar ciertas acciones… Llega el momento de la verdad. No hacemos nada y preferimos quejarnos, sufrir, llorar…

Nunca te ha pasado esto?

Personalmente, yo he tenido pasajes de mi vida que he vivido eso. Y cuando llegaba ese chispazo de luz, le dejaba pasar y seguida en el laberinto de las escusas y los lamentos.

Entonces, ¿Por qué no le hacemos caso a esa voz interior?

¡Por falta de FE en sí mismos!

Empieza a creer en ti. Tú eres la llave y la solución de todo lo que te sucede. No permitas que tu fe se desvanezca, sino fortalécele pidiendo apoyo a alguien para que te encamine en el camino correcto…

Editado por: Judith Aponte

Fuente: http://www.emprendices.co

Anuncios