¿Cuál es Tu Relación Con El Dinero? Que Pregunta!

Por: María Noel Lucano

 ¿Qué tipo de relación tienes con el dinero? ¿Te facilita el camino de crecimiento o entorpece el logro de tus objetivos?

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¿Por qué es importante preguntarnos cuál es nuestra relación con el dinero? Porque la manera en que nos relacionamos con el dinero, el tipo de vínculo que entablamos con él, habla mucho de nosotros y de ciertos aspectos de nuestra personalidad.

Porque si queremos mejorar la relación que tenemos con nuestro dinero es necesario analizar primero qué tipo de vínculo establecemos con él, dentro de qué paradigmas nos movemos.

Y cuando hablo de dinero me refiero a ese instrumento que por sí mismo no tiene identidad, sino que la adquiere en función del valor que tenga para cada uno de nosotros.

Nuestra percepción y nuestra relación con el dinero surge de una interacción de variables, entre ellas, nuestra familia, la sociedad en la que fuimos criados, el contexto socio cultural en el que crecimos, los valores que se nos han transmitido.

Más allá de haber tenido una vida holgada a nivel económico o haber nacido en una familia adinerada o al contrario en una donde hubo siempre pobreza económica y escasez  todos los seres humanos mantenemos una relación compleja con el dinero.

Qué relación tenemos con el dinero?  siempre se establece una relación emocional.

Sostenemos historias y creencias acerca del dinero que nos trascienden y en las cuales se reflejan las ideologías culturales en las que estamos inmersos.

La culpa es una de las mejores aliadas a la hora de boicotear una saludable concepción del dinero.

Culpa por tener y culpa por no tener.

Culpa como sentimiento que paraliza, angustia, frustra y obstaculiza. Culpa colocada en la vereda de enfrente de la ambición, emoción que sí considero necesaria para crecer, colocarse metas, objetivos y llevar a cabo acciones concretas para cumplirlas.

El miedo también nos impide ser racionales y analizar con la mayor objetividad posible qué es lo que conviene hacer en un momento y que conviene hacer en otro, en cuanto a los movimientos del dinero, gastos, inversiones, ahorro, distribución, etc.

El dinero tiene que ver con valores y preferencias. Es un elemento de intercambio, pero cada uno decide el valor que le da al dinero, como moneda de intercambio y cuánto vale lo que desea obtener como para invertir el dinero en eso (un producto, un servicio o lo que queramos adquirir).

De la misma manera, en el momento de evaluar el precio que le colocamos a nuestros servicios o productos, aquello en lo que nos desenvolvemos y elegimos para vivir, somos nosotros los que decidimos qué valor tiene aquello que vendemos y qué valor tendrá para el que lo compre.

Ahora bien, tenemos el derecho y la responsabilidad de elegir en qué tipo de mentalidad queremos habitar, es decir, que mirada deseamos tener sobre el dinero y cuáles son los hábitos que vamos a adquirir en función de esa mentalidad a la que adherimos.

Podemos optar por una mentalidad de la escasez, o mentalidad de la abundancia.

No será posible tener una vida en abundancia y un negocio o proyecto próspero si mantenemos con el dinero una relación de disgusto, pelea e incomodidad.

Es importante dejar de ver al dinero como una mala palabra y desmitificar el lugar en el cual culturalmente ha estado ubicado para mucha gente.

No puedes tener una vida de abundancia y un negocio o proyecto próspero si el dinero te incomoda

Cuando uno está convencido de su deseos, su proyecto, su camino, su meta y realiza acciones en consecuencia, con perseverancia y aprendiendo de los obstáculos y errores que se cometan en el proceso, el dinero terminará surgiendo como una consecuencia de buenas decisiones ejecutadas y de haber podido establecer un vínculo en el cual esa herramienta sea un medio y en todo caso una consecuencia o resultado y no un fin en sí mismo.

En Conclusión

Registrar el tipo de relación que estamos teniendo con el dinero y poder detectar si ese tipo de relación nos está facilitando o entorpeciendo el camino de nuestro desarrollo y crecimiento, es lo que nos permitirá tomar las decisiones adecuadas para lograr el cumplimiento de nuestras metas.

Mejorando nuestra relación con el dinero y con la ambición como emoción positiva, podremos verdaderamente prosperar, sin sabotear nuestros sueños y progresos.

“Sube tus ingresos al nivel de tus sueños, para que no tengas que bajar tus sueños al nivel de tus ingresos.”            Juan Diego Gómez

Fuente. http://www.mujeresdeempresa.com

Editado por: Judith Aponte/Collellca

 

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