Cuando Usar el Choque de Empatía

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El choque de empatía es una intervención poderosa a usar cuando dos personas en tu vida están azotándose brutalmente el uno al otro en lugar de comunicarse, o cuando por lo menos una persona está más interesada en atacar que en escuchar. Úsalo cuando veas la primera señal de que un conflicto se está saliendo de control.

Este es un ejemplo:

Gerente de un equipo de aplicaciones informáticas: hemos programado este lanzamiento para la próxima semana, pero escucho que hay un problema.

Simón: sí, hay un problema. Kim no me dio suficiente tiempo para trabajar en eso. Sus plazos no son realistas. Nadie podría terminarlo a tiempo.

Kim (furiosa): Simón podría si hiciera lo que le pedí. Estamos atrasados porque pasó tres días extra añadiendo una cantidad de gráficas y atributos adicionales que a nadie le importan. Tenemos que vender este producto pero en lugar de eso hay una cantidad de características poco valiosas y no un producto para vender. No me culpen por el
desorden.

Gerente de aplicaciones: bien. Antes de hablar de lo que está sucediendo con el lanzamiento, me gustaría hacer algo. Sé que los dos son extraordinariamente buenos en lo que hacen. De hecho, ustedes dos son los mejores desarrolladores con los que jamás haya trabajado. Y también sé que es muy difícil para ustedes dos trabajar juntos. Así que quisiera hacerle una pregunta a cada uno, con la meta de ver si podemos
hacer que esta situación funcione mejor para ambos.

Kim y Simón (ambos a la defensiva): está bien. Gerente de aplicaciones: comencemos contigo Kim. Esta es la pregunta: si le preguntara a Simón qué es lo que más lo frustra de trabajar contigo, ¿qué diría?

Kim (sorprendida por la pregunta): hmm. Bueno. Eeh… Creo que diría que no respeto su talento. O que estoy más interesada en establecer plazos que en hacer que el producto sea lo mejor posible. Gerente de aplicaciones: entonces, ¿eso qué lo lleva a querer hacer a él?

Kim: enfadarse. Porque, mira, yo sé que él realmente está interesado en hacer que este producto sea el mejor del mercado y no puede. Y eso lo entiendo, en serio, pero la compañía no trabaja de esa manera.

Gerente de aplicaciones: gracias. Eso lo aprecio. Y ahora quisiera hacerle la misma pregunta a Simón. Simón, si le preguntara a Kim qué es lo que más la frustra de trabajar contigo, ¿qué diría?

Simón (desarmado por la comprensión de Kim): bueno… hmm… bien, creo que ella diría que la alta gerencia espera que cumpla conlos plazos y la culpan si nos atrasamos porque pasé tiempo añadiendo cosas que la gerencia no solicitó. Y eso lo entiendo. Quiero decir, para mí está mal sacar un producto que no es tan bueno como podría serlo, pero puedo ver que eso es un problema para Kim.

Gerente de aplicaciones: ¿y eso cómo la hace sentir a ella?

Simón: probablemente temerosa de que la despidan. O enojada conmigo por echarle a perder todo.

Gerente de aplicaciones: gracias por responder eso tan honestamente.  Ahora, sé que justo en este momento queremos concentrarnos en tener este lanzamiento listo tan pronto como podamos.  Así que definamos un cronograma y miremos si podemos cumplir con la fecha límite.

Pero ¿ustedes dos estarían dispuestos a reunirse después y ver si hay alguna manera de alcanzar la meta de Simón para hacer que el mejor producto posible se engrane con la necesidad de Kim de alcanzar nuestros objetivos? Porque estoy seguro que ustedes juntos pueden hallar buenas soluciones.

Cuando usas el choque de empatía, evitas cometer el error de interponer tus propias opiniones durante el proceso, así sean positivas (“Estoy muy de acuerdo con lo que dices acerca de los talentos de Simón”).

Tu meta es lograr que dos personas se reflejen entre sí, y no pueden hacerlo si estás parado en el medio. Así que facilita, pero

no te entrometas.

También entiende que no estás tratando de solucionar de inmediato el problema que está en la mesa (un hijo que no se somete a la hora de llegada a casa, un compañero de trabajo que no cumple con los plazos, etc.). En lugar de eso, estás llevando a las personas a un punto en el que ellas puedan solucionar el problema, y el siguiente que surja y el otro que venga después.

Haz esto bien y todos tendrán menos problemas por resolver, porque las personas que experimentan un choque de empatía tendrán menos deseo de destrozarse entre sí y más deseo de hacer que las cosas funcionen para el otro. Eso es porque en realidad han “sido” el otro, por lo menos por un momento, y ahora saben qué se siente.

Fuente: http://elexito.com

Editado por: Judith Aponte / Collellca

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